[EN CONSTRUCCIÓN - faltan las fotografías] Disculpad las molestias.

Este blog, que originalmente iba a ser una web, pretende acercar un tipo de arte que, por varias razones, no está tan valorado como lo puede ser la pintura, la escultura vanguardista o la fotografía, y que sin embargo mediante su estudio, se pueden aprender y entender muchísimas cosas sobre la sociedad de una determinada época y ciudad. Se trata del arte funerario, y en este espacio nos centraremos especialmente en el encontrado en los diferentes cementerios de la ciudad de Barcelona.

[Estudio realizado como trabajo de investigación de bachillerato (treball de recerca) en 2004.]

4. La llegada de la incineración.

La incineración es un rito que se ha tomado prestado de civilizaciones como la celta, la vikinga y otras culturas. Consiste en la quema del cuerpo para luego depositar sus cenizas en una urna y enterrarla, o esparcirlas. Actualmente es el método más limpio y económico, a la vez que permite la utilización de muy poco espacio, cosa muy necesaria hoy en día ya que el tema de la masificación es ya un gran problema. Para ello, se han construido crematorios y se han adaptado los cementerios para esta nueva tendencia funeraria. Muchos poseen ya de instalaciones especializadas que constan de columbarios cinerarios, y si tienen espacio, de extensos campos de urnas.

Son muchísimas las personas que optan por este método ya que, ante todo, es el más económico. Según se dijo en el documental “L’última factura” dentro del programa “Valor afegit” emitido en canal 33, ser incinerado con toda la parafernalia que conlleva salía por unos 500 o 600 euros, mientras que ser inhumado, y tener un entierro digno, ascendía tranquilamente a los 3.000 euros. Realmente la diferencia es notoria. Aparte de ello, en algunas conversaciones en las que ha salido a relucir el tema, la gente me comentó que prefería ser incinerada porque les agobiaba la idea de ser enterrados y "pasar por" los procesos de descomposición.

La incineración se produce en unas cuantas fases.
Primero se introduce el cuerpo por la puerta en el horno crematorio. Previamente se le ha atado una placa de arcilla al difunto para la posterior identificación. Después de dos horas, las cenizas del difunto son entregadas a la familia que se las pueden llevar o bien depositarlas en los pequeños nichos columbarios.

No hay comentarios: