[EN CONSTRUCCIÓN - faltan las fotografías] Disculpad las molestias.

Este blog, que originalmente iba a ser una web, pretende acercar un tipo de arte que, por varias razones, no está tan valorado como lo puede ser la pintura, la escultura vanguardista o la fotografía, y que sin embargo mediante su estudio, se pueden aprender y entender muchísimas cosas sobre la sociedad de una determinada época y ciudad. Se trata del arte funerario, y en este espacio nos centraremos especialmente en el encontrado en los diferentes cementerios de la ciudad de Barcelona.

[Estudio realizado como trabajo de investigación de bachillerato (treball de recerca) en 2004.]

3.7. Sarriá.

Las primeras inhumaciones datan de 1922, año en que Sarriá pasó a ser parte de la ciudad de Barcelona como un barrio más.

El acceso a éste es un tanto enrevesado. A pie sólo se puede llegar a la entrada principal a través del antiguo y laberíntico camino del cementerio, en el cual te sientes como en otra época dentro del lujo de las casas que lo rodean; se trata de un camino de tierra y piedras protegido por unos altos muros de piedra cubiertos en la parte superior por infinidad de cristales rotos para evitar robos. Hay otra entrada, mejor conservada y moderna, por la cual acceden los coches fúnebres y particulares.

Conserva un aire ligeramente rural y no destacan grandes mausoleos o tumbas suntuosas, ya que los ricos que veraneaban en el pueblo de Sarriá enterraban a sus fallecidos en Poblenou o Montjuïc. Es una excepción el monumento funerario de influencia gótica dedicado, por la viuda y los hijos, al farmacéutico Margenat, que fue asesinado en Sarriá el 5 de septiembre de 1843.

Éste contiene muy pocos panteones y muchos no tienen nada más que una simple lápida de mármol o piedra. Es un cementerio realmente pequeño y casi todo son nichos que dan la vuelta a todo el recinto. Sólo existen dos tumbas de gran tamaño, una es un mausoleo de estilo neoclásico y la otra es el monumento del farmacéutico fallecido.
No destaca nada más.

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