[EN CONSTRUCCIÓN - faltan las fotografías] Disculpad las molestias.

Este blog, que originalmente iba a ser una web, pretende acercar un tipo de arte que, por varias razones, no está tan valorado como lo puede ser la pintura, la escultura vanguardista o la fotografía, y que sin embargo mediante su estudio, se pueden aprender y entender muchísimas cosas sobre la sociedad de una determinada época y ciudad. Se trata del arte funerario, y en este espacio nos centraremos especialmente en el encontrado en los diferentes cementerios de la ciudad de Barcelona.

[Estudio realizado como trabajo de investigación de bachillerato (treball de recerca) en 2004.]

2.3.1. Mausoleos, panteones e hipogeos. Construcciones arquitectónicas.

Originalmente los panteones eran lugares de culto a varios dioses incluyendo también el de emperadores anteriores que habían sido divinizados. Se utilizaban sobretodo en Roma, donde tenemos por herencia el famoso panteón reconstruido por el emperador Adriano entre los años 118 y 125 d.C., situado en el Campo de Marte. Los antecedentes de este panteón son los de los antiguos tholoi griegos, que eran edificios funerarios dedicados a héroes. Actualmente éstos tienen una función funeraria y están destinados al entierro de varias personas que suelen ser personajes eminentes; normalmente de una misma familia, en una misma construcción. Los panteones son sobretodo construcciones para tener varios ataúdes en su interior y presentan dos formatos, los de tipo edificio y los que no lo son; de este segundo tipo, el más variado, hablaremos en el próximo punto.

Los mausoleos tienen también unos orígenes muy antiguos. Éstos datan aproximadamente del siglo IV a.C. cuando Artemisa, la esposa del rey Mausolo de Caria, hizo construir un monumento funerario al rey Mausolo, en Halicarnaso. Esta construcción sería considerada la quinta maravilla del mundo y recibió el nombre de mausoleo en honor al rey. Actualmente son monumentos sepulcrales que constan de un espacio dispuesto para contener urnas de cenizas o ataúdes de personas singulares. Son semejantes en aspecto a los panteones, con la diferencia de que éstos sólo contienen un ataúd.

Todos ellos son una variante de un tipo mucho más antiguo. Los egipcios, para evitar los saqueos de tumbas, idearon un tipo de construcción la parte interior de la cual se introducía en el interior de muros de roca naturales, y la parte externa quedaba bastante disimulada entre la roca. Hoy en día, se utilizan menos, pero pudimos comprobar que existen muchos en Poblenou y sobretodo en Montjuïc. Generalmente estos hipogeos son de tamaño menor. Suelen contener de cuatro a seis ataúdes y también están provistos de un pequeño altar al igual que los panteones, los que además de altar poseen una pequeña cripta para contener más ataúdes.

No nombraremos a los mausoleos a causa de su poca abundancia ,y como son tan semejantes a los panteones, cuando nombre a estos últimos lo entenderemos como un conjunto, pero siempre en lo referente a arquitectura entendida como edificio.

Artísticamente hablando, son muy diversos a causa de sus estilos. Los tres principales aquí son: el neoclásico, el romántico y el modernista, y como una minoría, que está empezando a proliferar en los nuevos recintos, el contemporáneo. También nos encontramos con referencias a otros movimientos anteriores, como es el caso del Renacimiento. Solo nombraremos los aspectos de la fachada externa de los edificios, ya que es la parte que los diferencia y que por supuesto, nos interesa(3).

Antes que nada mencionaremos las referencias renacentistas; recuperadas seguramente por los románticos. El Renacimiento es un estilo que por época ya no nos entra en este trabajo, pero se ha de hacer mención de él ya que en algunos cementerios barceloneses aparecen panteones que serían difícilmente catalogados sin conocerlo antes. En el Renacimiento; como dice la palabra, renace algo, en este caso el arte clásico que definiremos más adelante. Se utilizan las cúpulas que serán vistas desde el exterior, y la utilización de las columnas es muy importante. Surgen edificios de formas cilíndricas. Retorna las formas del estilo clásico, pero trabajándolas al máximo, fusionando lo medieval con el arte griego y romano, creando cosas nuevas.
Ahora sí empezamos con los estilos directos de los nuevos cementerios que surgieron a finales del siglo XVIII.

En primer lugar, tenemos los neoclásicos que se distinguen fácilmente por su semejanza con los templos griegos y romanos; por no decir, copia exacta de los mismos modelos. Se caracterizan por tener un sistema arquitrabado; es decir, la estructura de los edificios se basa únicamente en líneas horizontales y verticales. La parte superior del edificio contiene el frontón, que es el acabamiento en forma de triángulo; y la parte interior de este frontón, el tímpano, a menudo está decorado con relieves. También es importante el uso de columnas para soportar toda la estructura. Básicamente éstas son las que nos diferencian los órdenes; o estilos, dentro del arte griego y romano.
Dentro del griego, encontramos el orden dórico, que se distingue sobretodo por que el capitel (la parte superior de la columna) carece de decoración alguna y es formado por líneas totalmente rectas. El fuste (el cuerpo de la columna) tiene estrías y la misma columna carece de base. Después de este orden, aparece el jónico, quizás el más conocido por todos ya que el capitel está decorado con volutas; elementos decorativos en forma de espiral. Y finalmente, el orden corintio, caracterizado por las hojas de acanto y pequeñas volutas en sus capiteles. En estos dos últimos órdenes, las columnas tienen base.
Dentro del romano, aparecen dos nuevos órdenes aparte de los tres citados antes. Éstos son, el compuesto que combina los elementos de los capiteles jónicos y corintios; y el toscano, parecido al dórico, pero con la diferencia de que el fuste es liso y la columna está provista de base. Además, en el estilo romano se hace habitual la utilización del sistema de vueltas, los techos ya no son planos sino que ahora tienen arcos, y sobretodo se emplean las cúpulas.
El estilo neoclásico, aparecido en el siglo XVIII, recupera todo esto y lo exalta.
Otro aspecto que no se debe olvidar es que no todas las tumbas neoclásicas se parecen a las obras griegas y romanas, sino que existen también las tumbas de tipo egipcio, que las incluiremos dentro de este movimiento. Las tumbas egipcias suelen presentar la forma de una pirámide, o el aspecto de una mastaba; un monumento funerario con forma de pirámide truncada.

Después del neoclásico aparece el movimiento romántico. Estos panteones e hipogeos se caracterizan por tener una semejanza con los estilos bizantino, románico y gótico, ya que el romanticismo en ocasiones presenta una vuelta atrás recuperando los estilos de la Edad Media. Se trata de construcciones muy complejas cuyos orígenes artísticos los encontramos sobre el siglo X, con la aparición del románico.
Las características esenciales de la arquitectura románica son los arcos de medio punto; como una media circunferencia, las estructuras macizas con escasos vanos y las bóvedas de cañón o arista. A causa de la utilización de gruesos muros para soportar toda la estructura, la iluminación del edificio si no nula, será mínima.
La diferencia con el gótico es que éste empleó el arco apuntado, pináculos (agujas finas de forma cónica o piramidal que coronan la cima de un contrafuerte o un muro), y los chapiteles (remates de las torres en una figura piramidal). Estos elementos refuerzan el sentido ascensional que pretende transmitir el edificio. Además, se suman a ellos los amplios vanos con tracerías caladas para conseguir la máxima luminosidad y estructuras reducidas al mínimo. En sus muros existen inmensos ventanales de vivos colores que permiten una entrada directa de la luz. A menudo, en las fachadas aparecen unos ventanales circulares que reciben el nombre de rosetones. Las fachadas de estos edificios; sobretodo de los góticos, están recargadas de relieves y de esculturas, y sus formas son realmente trabajadas.

Posteriormente, aparece el Modernismo, a finales del siglo XIX, un movimiento innovador de tendencias neorrománticas, que pretende romper con todo. Aparecen los edificios con una estructura orgánica, cargados de curvas y formas retorcidas pero suaves en los cuales se suprimen las líneas totalmente rectas, y utilizando los colores. Todo esto se debe a la intención de captar las formas naturales y aplicarlas a la ingeniería por la rama artística. Pretende redescubrir las raíces medievales de la arquitectura europea y se interesa por el mundo de la artesanía y los oficios artísticos, trabajando siempre con ellos. Es un movimiento sobretodo burgués, pues son los burgueses los que encargan las obras y las subvencionan. El problema es que, a causa de esto, no era accesible a toda la población y por eso no se solucionó el problema del crecimiento demográfico y la masificación de las ciudades. Ese mismo problema, pero, no se producía en los cementerios, puesto que éstos poseían mucho terreno todavía y cada vez se hacían tumbas más soberbias para diferenciarlas de las de los pobres.

Por último, la necesidad de reducir los espacios para solucionar el problema del crecimiento de las ciudades conllevó el construir edificios totalmente rectos, más pequeños y sencillos. Aparece el estilo contemporáneo, un estilo que se caracteriza por su frialdad y a su vez perfección en sus formas. Los panteones se parecen a enormes bloques de mármol con ventanales muy amplios de cristal transparente y acero, adquiriendo un aspecto semejante al de muchas casas actuales. Son construcciones inteligentes y bien pensadas, basadas en la sencillez absoluta de la línea vertical y horizontal y la utilización de los nuevos materiales, con formas estilizadas. De todas formas, este nuevo estilo es el único que permite nuevas investigaciones intentando olvidar la idea de edificio de cuatro paredes sólidas y decoradas.


___________________________
(3) De la parte interna, lo único que destaca son las pinturas. En cuanto al aspecto del edificio por dentro, es muy parecido a los que hemos podido ver, por lo que no hablaremos de ello. Sólo diremos que básicamente son paredes blancas con lápidas de mármol, vidrieras de colores, algún jarrón con flores y en el altar, algún Cristo o cruz.


No hay comentarios: